Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de junio de 2010

¿QUIÉN MIRA MI REFLEJO EN EL ESPEJO?


Cuando me miro en un espejo, veo mi reflejo; alguna vez me he preguntado ¿quién ve ese reflejo? La respuesta es obvia: Yo. Pero ¿quién es ese yo? No soy los ojos que miran; la sensación está en el cerebro y puede que el acto se de en él, pero tampoco soy ese órgano. Sólo son parte de mí.

Entonces vuelvo a preguntar ¿quién mira?

Algunas personas que se dedican a meditar y reflexionar, hablan de "quietud". Ésta entendida como el “espacio” ,las “circunstancias”, el “estado” donde te haces consciente de la consciencia; es decir, donde te das cuenta, que te das cuenta.

A partir de ese momento, comienzas a dirigir tu vida; antes te has dejado llevar por el aprendizaje conductista (basado en la acción-reacción). Has ido formándote una imagen de tí, y has creído que sólo eres eso. Te has puesto una “etiqueta”: “el listo”, “el gordo”, “el ingeniero”, “el torpe”… y puede que hayas creído que sólo eres eso.

Si la etiqueta ha sido positiva, tu autoestima estará alta y la vida te irá bien, pero de todas formas eres algo más que eso. Si la etiqueta ha sido negativa, lo más seguro es que estés amargándote la vida sin saberlo, también tú eres más que eso, porque el ser humano no es una “etiqueta”.

Es bueno que cada uno conozca su “etiqueta” o “etiquetas” (porque solemos ponernos más de una) para movernos socialmente; y sobre todo para poder cambiarla, cuando las circunstancias lo requieran.

Pero recuerda: tú no eres las etiquetas que te pones inconscientemente (o te ponen los demás). Es cierto que reflejan una parte de tí, pero ten en cuenta que la mayoría de las veces pueden ser cambiadas. Por eso digo que sólo reflejan una parte de tí, que tú eres algo más, me atrevería a decir, mucho más que lo que crees ser.

Fdo.: Un ignorante.

Psdt.: Gracias a todos los que han respondido a la encuesta. Todos llevan razón, pues depende del punto de vista que lo enfoques.

martes, 25 de mayo de 2010

NUESTRA FORMA DE SER


Parece ser que en nuestro cerebro se distinguen tres zonas bastantes definidas, enumerándolas del interior al exterior:
.
a) La parte más interna denominada "complejo reptiliano" (también conocido por cerebro de reptil), por lo visto es muy parecido al cerebro de los reptiles, de ahí el nombre. Cuando esta parte es la dominante, se activa el mecanismo de huída o defensa (más conocido por miedo), la agresividad, la defensa de la territorialidad, la obediencia ciega a los líderes...
.
b) La zona intermedia se denomína "sistéma límbico" (también conocido por cerebro de mamífero). Surgió posteriormente al "complejo reptiliano" y es de donde surgen los sentimientos y emociones. Podemos decir que nos acerca más a ser humanos. Todo lo que consideramos sentimientos humanos se procesan en esta zona.
.
c) y la zona más externa llamada "neocortex" (más conocido por cerebro humano). Es la parte superior del cerebro, la conocida como "masa gris". En ella se da el pensamiento, y se cree que es donde se da la consciencia. Cuando esta zona es la que domina nos hacemos humanos. En ella se da el razonamiento, la creatividad, la voluntad, la memoria, el darnos cuenta de las cosas, la posibilidad de ponernos en el lugar de otras personas...
.
Las tres zonas están constantemente interaccionando. Para encontrarnos bien psíquicamente, el neocortex debe dirigir nuestra funciones, y así coordina a las otras dos zonas que son más primarias.
.
Si empezamos a sentir miedo, el "complejo reptiliano" asume el control (perfecto para la supervivencia, sobre todo en la prehistoria). Si no somos capaces de subordinar esta zona al "neocortex" (existen técnicas para hacerlo), el "paleocortex" (antiguo cerebro) acapara el control. Reacciona nuestra parte más primitiva (más inconscientes), y perdemos nuestra parte más humana (más consciente).
.
Fdo.: Un ignorante.

sábado, 22 de mayo de 2010

APRENDER EN UN MUNDO CAMBIANTE

El mecanismo psicológico humano básicamente es el siguiente: deseo, este deseo crea una acción, esta acción forja recuerdos y estos recuerdos hacen que se vuelva a desear: deseo – acción – recuerdo y vuelta a empezar. Esto que parece tan trivial, es como he comentado la esencia.

El aprendizaje es fácil de observar y estudiar en animales (ahí tenemos el Conductismo); aprendizaje que en el ser humano está regido por el complejo reptiliano y el sistema límbico; pero cuando el neocortex entra en funcionamiento la situación cambia. La capacidad de elección es tal, que el aprendizaje y la comprensión de los mecanismos de éste se hacen complejos.

Me parece muy interesante que el ser humano sea capaz de aprender a aprender. Y aún más curioso que sea capaz de ser consciente de que es consciente.

Creo que la educación, en mayúsculas, aparte de enseñar académicamente, debe pretender una formación integra del individuo, y en consecuencia enseñar al alumnado a darse cuenta de que se da cuenta. Con ello conseguiríamos además personas competentes en cualquier ámbito, ya que tendrían gran capacidad de adaptación.

Complejo reptiliano, sistema límbico y neocortex: Si estas tres palabras le suenan a "chino", no se preocupe; el martes publicaré una explicación de cada una.

Fdo: Un ignorante.

jueves, 10 de septiembre de 2009

LA "GRIPE A" Y EL EFECTO NOCEBO

La palabra placebo procede del verbo latino placere, que significa complacer. En el siglo XVIII, el término fue definido en un diccionario médico como medicamento común y, en una edición posterior, como algo que simula ser un medicamento.
Por lo tanto, efecto placebo es el fenómeno por el cual los síntomas de un paciente mejoran mediante un tratamiento con una sustancia, que no tiene ningún efecto sobre éstos.


Este efecto lo conocía hace tiempo, el que desconocía era el contrario; el denominado efecto nocebo, que sería el empeoramiento de los síntomas de un paciente al ser tratado con una sustancia inocua.

O sea, que los síntomas de un paciente pueden mejorar o desmejorar, dependiendo de las expectativa, consciente o no de éste. Con esto se ha demostrado que muchas veces el creer que te vas a poner bien, hace que el organismo actúe de manera que alivia los síntomas; y en caso contrario los empeora.

La mayoría de las personas hemos comprobado como: cuando nos dicen lo que consideramos una buena noticia, el cuerpo “se alegra”, nos sentimos más activos, con más ganas de vivir. Y cuando la noticia es mala, padecemos el efecto contrario, se nos pone como suele decirse “mal cuerpo”, incluso parece que nos arrugamos físicamente.

¿Dónde está la respuesta a este fenómeno? Al parecer en nuestra mente. Y más concretamente en nuestra creencia. Con el sólo hecho de creerlo el cuerpo reacciona; y con ello, el sistema inmunológico.

Un efecto nocebo reciente se está dando con las noticias sobre la pandemia de la gripe A/H1N1. Llevamos meses escuchando noticias sobre esta enfermedad; hemos visto por televisión, la gente con mascarillas en los países infectados y los laboratorios investigando una vacuna a toda prisa. Es lógico que se haya ido creando un miedo colectivo, que puede degenerar en pánico.

En este caso no nos dan un medicamento inocuo, sino las noticias de tal manera que el cuerpo reacciona negativamente, pudiendo afectar nuestro sistema inmunológico, que es el que nos defenderá del virus.

No quiero decir con ello que esta enfermedad no tenga importancia, no se me malinterprete, creo que la tiene y mucha; lo que pretendo comunicar, es que se tenga cuidado con crear situaciones que produzcan efectos nocebos, pues el resultado puede ser más perjudicial que la propia enfermedad. Se dará más de un caso de pasar un simple resfriado terriblemente mal, por creer que se padece el nuevo virus gripal.


Fdo.: Un ignorante