lunes, 31 de agosto de 2009

EL PAQUETE DE GALLETAS

Este relato está firmado por Susana. Seguramente circula por internet. Por si alguno no lo conoce, lo expongo a continuación:

EL PAQUETE DE GALLETAS

Una chica estaba esperando en la sala de embarque del aeropuerto para coger su vuelo. Como le quedaba un largo rato de espera, decidió comprar un libro y un paquete de galletas. Después, buscó la sala del aeropuerto más tranquila para poder leer en paz.
Al rato, un hombre se sentó en el asiento de al lado y abrió una revista. Entre ellos sólo quedaba el paquete de galletas. Cuando ella cogió la primera, el hombre también tomó una. La chica se sintió indignada, pero no dijo nada. Pensó: “¡Qué descarado: si yo fuera más valiente, le llamaría la atención!”.
Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre también comía otra.
Aquello le ponía tan furiosa que no conseguía concentrarse ni reaccionar. Cuando quedaba sólo una galleta, se preguntó: “¿Qué hará ahora este aprovechado?”.
Entonces, el hombre partió la última galleta y dejó media para ella. A nuestra protagonista ya le pareció el colmo y se puso a resoplar de la rabia que sentía. Cerró su libro, tomó sus cosas, y se marchó a la sala de embarque a esperar allí el aviso para subir al avión.
Ya en pleno vuelo, miró dentro del bolso y, para su sorpresa, allí encontró el paquete de galletas ¡intacto!. Sintió tanta vergüenza… ¡Había olvidado que lo tenía guardado!. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que había estado. El hombre compartió sus galletas sin sentirse indignado, nervioso o alterado. Y ya no estaba a tiempo, ni tenía posibilidad, de ofrecerle a aquella persona una explicación o pedir disculpas. Pero sí podía razonar. “¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones precipitadas cuando lo que deberíamos hacer es observar con más atención?”. Y recordó que existen cuatro cosas que no pueden ser recuperadas:

– Una palabra, después de haberla dicho.
– Una oportunidad, después de haberla perdido.
– El tiempo, una vez que ha pasado.
– Una piedra, después de haber sido lanzada.

Paco "labra" me comenta que el relato es de "hasta luego, y gracias por el pescado" de Douglas Adams

sábado, 29 de agosto de 2009

PIROPO A BENALUP


El Lorenzo despierta tranquilo
allá por Sierra Momia
y destellan las casas de cal
en tu blanca ladera.

El Barbate refresca tu pie
mientras moja tu cuerpo
con la escarcha mañanera.

El Levante empieza a soplar
simulando melena al viento ¡Muero de amor!
en tus calles con fuerza va
balanceando sentimientos,
con su calma llega dulzura
la alameda coqueta, muda
con los niños juega en silencio.

Noble Benalup
Si es la Janda con su verdear
tu bello Generalife.

Ladera nevá
por la blanca cal
¡loma sin igual!

Por eso me vuelvo loco
sin saber en qué lugar voy a parar: ¡Loco de atar!
Benalup me roba el alma
y mi corazón se encuentra allá en Graná.

¡ayyy…! ¡Ben–jalá!

Dos tesoros donde voy
y por eso yo ya soy
de la Tierra el Gran Sultán.

Comparsa "Un patio con arte". Carnaval Benalup-Casas Viejas 2007.

miércoles, 26 de agosto de 2009

MALOS TIEMPOS

Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros.
MARCO TULIO CICERÓN
Escritor, político y orador romano
(106 a.c. – 43 a.c.)

Observad la fecha. De aquel tiempo a éste la tecnología ha evolucionado. ¿Se puede decir lo mismo del Ser Humano?

domingo, 23 de agosto de 2009

CONDUCIR DURANTE LA PUESTA DE SOL

Entre las horas más peligrosas para conducir, destacan el amanecer y el anochecer. La posición del Sol es tal, que los que conducen frente a él quedan deslumbrados.

Cuando viajo en estas condiciones, y como en circulación es tan importante ver como ser visto, enciendo los faros, bajo la visera, me pongo las gafas de Sol, reduzco de velocidad y me concentro al máximo.

Algunos coches con los que me cruzo también traen las luces encendidas y se distinguen bastante bien; pero la mayoría las llevan apagadas y son difíciles de divisar. ¿Cómo es posible esto, si así se hace más peligrosa la circulación?

La lógica de esta aparente contradicción, la descubrí uno de los días que iba con el Sol de espaldas. Me llamó la atención que la mayoría de los automóviles las trajeran encendidas. ¿Por qué, si se ve estupendamente y el Sol al brillar en sus carrocerías y faros hacen que se distingan perfectamente?

Aquí entra en juego la dificultad que a veces tenemos, para ponernos en el lugar de los demás.

Me explico: los que vienen con el Sol de frente vienen deslumbrados y creen que todos están igual; por tanto, encienden los faros para que se les vea y facilitar la circulación. Acción que no es necesaria pues los otros los distinguen perfectamente.

Los que van con el Sol a sus espaldas, no sólo no van deslumbrados sino que ven la carretera perfectamente y lo que los ciega temporalmente es el resplandor de la carrocería de los que le vienen de frente. Y como también suponen que todos se encuentran en la misma situación, pues no encienden los faros. Circulación peligrosa, pues son difíciles de distinguir para los que se cruzan con ellos.

Desde entonces, en el amanecer o anochecer, suelo conducir con los faros encendidos. Ya lo dice el refrán “hombre prevenido vale por dos”. Un amigo mío cada vez que digo este refrán me comenta: tú no, tú por uno y medio. Bueno vale, dejémoslo en uno y tres cuarto.

La foto ha sido obtenida en la web “EL BUSKADOR Galería de imágenes”

Fdo.: Un ignorante

sábado, 22 de agosto de 2009

ABSURDA REALIDAD

Hace algún tiempo leí una noticia dada por cierta; pero me pareció bastante absurda, y tenía más de “leyenda urbana” que realidad, aunque bastante curiosa. ¿Por qué la traigo a colación? Sencillamente porque en España se van dando noticias de este tipo, que califico de “absurda realidad”, y aunque nos parezcan falsas por su extravagancia, están sucediendo.
La noticia que sigue, sucedió en EE.UU., pero me parece que por aquí llevamos el mismo camino (sólo tiene que ver tres o cuatro telediarios o leer la prensa):

“Aunque parezca mentira, este caso es real. Terrence Dickson, de Bristol, Pensilvania, en los Estados Unidos, estaba abandonando una casa, justo después de robarla, y decidió salir por el garaje. No fue capaz de salir por la puerta del garaje porque estaba rota. Y, al intentar volver a la casa, se dio cuenta de que la puerta que conectaba ambas estancias era de un único sentido y no podía ni salir del garaje ni volver a entrar en la casa.
La familia estaba de vacaciones. De modo que el señor Dickson se encontró encerrado en el garaje durante ocho días. Para sobrevivir, lo hizo a base de refrescos que encontró almacenados y de comida para perros, que también estaba guardada en el garaje. Llegados de sus vacaciones los moradores de aquella casa, Dickson denunció al dueño por los daños morales sufridos en aquel incidente. Y el jurado accedió a establecer la indemnización del propietario al ladrón en medio millón de dólares. ¡Tan real como la vida misma!”



¿Cómo se le ha quedado el cuerpo? Porque a nivel mental (ahora se dice a nivel psicológico) supongo que no muy bien.

Por mi parte tengo una pequeña duda, cómo etiquetar esta entrada: reflexiones, absurdos, curiosidades, incomprensible, filosofía, psicología… Bueno, dejémoslo como una curiosidad.

jueves, 20 de agosto de 2009

EL LEÓN Y EL JABALÍ

Un león y un jabalí llegaron a la vez a una laguna y discutieron sobre quién debía beber primero. Cuando se preparaban para librar una lucha a muerte, se acercaron buitres e hienas. Dijo el jabalí al león: “Bebe tú primero, y yo beberé después. Prefiero tener el orgullo herido que servir de espectáculo a quienes viven de mirar, criticar y alimentarse de los valientes”.
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Moraleja: Las luchas inútiles sólo sirven para disfrute de los espectadores.

miércoles, 19 de agosto de 2009

EL CONTADOR DE VISITAS

Si alguien me preguntara que es lo que más me gusta del blog, contestaría sin lugar a dudas: el contador de visitas.
No sé como no está patentado y su software vendiéndose en las farmacias. Como terapia para aumentar la autovanidad no tiene precio.
Lo primero que hago al abrir mi blog, es ver si alguien lo ha visitado; que importante se siente uno, al saber que existe en el espacio “internáutico”, es algo sublime.
Pero a veces surge algún incoveniente, hay días que no es visitado. No hay problema ninguno, me abro 10 veces, yo mismo, la página, con lo que acreciento el número de visitas, y la vanidad se me sube a las nubes; ¡que de visitas! ¡Que guay soy!

Seguramente ésto, es lo que los psicólogos llaman “autoengaño”. Este hecho que puede parecer una estupidez sublime, y en realidad lo es, se hace más frecuentemente de lo que parece. Gracias a ello, mediante la publicidad se pueden vender productos innecesarios como si fueran de primera necesidad; podemos justificar actos injustificables y creer que nuestra forma de pensar es única.