sábado, 10 de octubre de 2009

EL PLATITO

Nuestro hombre pasaba frente a una tienda y vio en el escaparate un gato que tomaba leche de un platito. El hombre advirtió enseguida que se trataba de un plato muy antiguo y valioso, por lo que entró en la tienda aparentando desinterés y dijo que deseaba comprar el gato.

– Lo siento –replicó el dueño– pero el gato no está en venta.
– Se lo ruego –insistió el coleccionista–. Necesito un gato en mi casa para que atrape los ratones. Aquí tiene una buena suma.
– Está bien –contestó el dueño de la tienda y cogió el dinero.
– Por cierto –añadió el coleccionista– ¿puedo llevarme también este plato viejo? Al gato parece gustarle y no veo razón para que se desprenda de él.
– Lo siento –respondió el dueño–, pero ese plato me trae buena suerte. ¡Sólo en esta semana he vendido 68 gatos!

2 comentarios:

Vicente Peña Romero dijo...

le dieron gato por liebre

Juan José dijo...

Si señor, le dieron "gato por plato".
gracias por el comentario.