martes, 22 de septiembre de 2009

¡YO NO TE PEDÍ NACER!

Cuando se producen problemas generacionales; y sobre todo, cuando el hijo/a no suele salirse con algún capricho, suelta la típica frase de chantaje emocional que deja sin respuesta a su progenitor: ¡YO NO TE PEDÍ NACER, USTEDES FUERON LOS QUE ME TRAJERON!

Como queriendo decir: en esto de la vida yo no tengo nada que ver, mis padres han sido los causantes y por lo tanto tienen que cargar con todo lo que me ocurra y se me antoje.

Pensándolo tranquilamente, la lógica parece aplastante: nos encontramos, vete tú a saber dónde, y sin comerlo ni beberlo te encuentras en este mundo.

Es como cuando llegabas a la “mili obligatoria”: En el cuartel te daban un C.E.T.M.E. (un arma que se le "endiñaba" a los soldados para defenderse del enemigo) y te decían: Lo tienes que entregar tal como te lo damos, cualquier desperfecto será bajo tu responsabilidad.

Y uno se preguntaba: ¿Yo lo he pedido acaso? Con lo tranquilito que estaba en mi casa o en el trabajo; porque esa era otra, si estabas trabajando pues a fastidiarse, y al salir de la vida militar muchos lo perdían. Aunque eso sí, volvías hecho un hombre; es decir, con un año más y más carajote, ahora creo que se dice “rayao”.

Pero volviendo al tema en cuestión, que ya me estaba yendo por “los cerros militares”.

Hemos visto la lógica adolescente, pero veamos ahora un razonamiento según la perspectiva de la Biología:

La mujer genera un óvulo (concretamente dos, pero uno de ellos degenera; es decir, se deshace). Acto que se da sin intervención consciente. Pero ahora viene el meollo de la cuestión ¡EL HOMBRE!

Éste genera espermatozoides, y no uno sino varios miles (no sé la cantidad exacta pero creo que algún biólogo se ha entretenido en contarlos). A lo que vamos, de esos miles de espermatozoides sólo uno fecunda el óvulo. Todos corriendo (como en los 50 metros de las Olimpiadas) y el más rápido se lleva el premio: lo fecunda.

El óvulo y el esperma ganador, forman el embrión. O sea, que cualquiera de nosotros empezó siendo un óvulo no degenerado y un espermatozoide que ha luchado para conseguir llegar al mundo en forma humana, en competencia con los demás.

Así que si alguna vez vuestro/a hijo/a se pone farruco/a y sale con la consabida frase: ¡YO NO TE PEDI NACER!

Podéis contestarle: Biológicamente hablando, no sólo lo pediste sino que además, LUCHASTE POR ELLO.

Fdo.: Un ignorante.

2 comentarios:

Vicente Peña Romero dijo...

El óvulo es un poco vago y espera paciente al espermatozoide....El espermatozoide es quie hace el trabajo...No soy machista pero el ovulo es el que espera en casita...

Juan José dijo...

Muy bueno el comentario. Pero si se entera alguna feministas, tendríamos que “salir por patas". Pero no te preocupes porque este blog tiene pocos lectores.
Si te enteras que me he ido del pueblo sin hacer las maletas; es porque tenía más lectoras de las que yo creía.
Saludos y gracias por el comentario.