viernes, 6 de noviembre de 2009

MANDAR ALGUIEN A HACER PUÑETAS

Esta frase se dice cuando queremos despedir o contestar a una persona con desconsideración. Las puñetas son las bocamangas –o sea, la parte más cercana de la manga– de bordados y puntillas que adornaban algunas togas. Tales adornos eran realizados con hilo formando un complejo tejido calado con flores y figuras, que se confeccionaba a mano. Era pues ésta una delicada labor en la que había que invertir mucha paciencia, tiempo y dinero.

2 comentarios:

Vicente Peña Romero dijo...

este lo sabía pero sigue que es interesante..hacer puñetas no....el blog

Juan José dijo...

Mejor que a hacer puñetas; prefiero que me manden a "freir espárragos".
No vea como cae un sofrito de espárragos, acompañado de un buen fino o rioja, aunque yo lo tome sin alcohol.
Vamos, que en esa situación abandono el mundanal ruido, y no me acuerdo, ni de los del jamoncito, (por muy vulgar y rústico que sea este plato de mis entrañas; mejor dicho de mi estómago).